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Archive for the ‘Psicología’ Category

¿Cómo influye el uso y manejo de alcohol dentro del núcleo familiar en la conducta del niño?

Por la Dra. Julieta Vélez, profesora e investigadora de la Escuela de Psicología

Todo niño necesita imitar distintos modelos de conductas. ”La imitación de patrones de conductas implica una identificación con el modelo. Naturalmente, estos mecanismos se facilitan gracias a la mediación de factores afectivos”. (Chavarría, 1987, p. 99).

“La familia es el primer establecimiento educativo en el niño pues su dinámica, determina el aprendizaje y el desarrollo de sus miembros”. (Espitia & Montes, 2009).

Uno de los principales indicadores que nos permiten asegurar el buen funcionamiento familiar es la coherencia, sin embargo, en la familia del alcohólico no la hay. Aun así la forma de actuar de un miembro de ésta familia es hacer lo más lógico para sí mismo en el momento. Entre más incoherencia existe, mayor esfuerzo de la familia por lograr la estabilidad en el sistema con el fin de evitar el dolor y la dificultad de la situación. (Black, 1991).

La dinámica de las familias alcohólicas se caracteriza por ser generalmente inflexible, en donde las reglas, por lo general, son inhumanas, lo que hace que sus miembros se sientan confundidos e inútiles. En cuanto a los límites, éstos tienden a ser rígidos o inexistentes. La comunicación es indirecta y encubierta, en donde los sentimientos carecen de valor. Promueven la rebelión y la dependencia teniendo como consecuencia que sus miembros sean incapaces de resolver conflictos, por lo tanto, el resultado es inapropiado y destructivo. (Woititz, 1983).

Zafra (1981, p. 25), menciona que:

Las conductas de ocio, soledad y distanciamiento del medio familiar, parecen asimismo ser coadyuvantes del abuso del alcohol a pesar de haber tenido en casa un uso y manejo adecuado de dichas bebidas.

“Los efectos en la conducta provocados por el alcohol provienen no solo de su alteración en la química cerebral sino también de las expectativas del consumidor”. (Myers, 2005, p. 297).

No solo el efecto químico del alcohol repercute en la conducta humana, sino también por las expectativas del consumidor y los efectos que puede causar en su ambiente interno y social así como familiar debido a alteraciones conductuales. Además, los patrones de conducta del consumidor de alcohol, tienden a repetirse o a crear patrones de conducta ilógicos o incoherentes en las personas que los rodean.

La escuela de Psicología en colaboración con la Fundación Pernord Ricard, llevó a cabo una investigación en donde se buscó identificar de qué manera influye el uso y manejo de alcohol dentro del núcleo familiar, en la conducta de los niños de entre 8 y 12 años de escuelas públicas del Distrito Federal.

Los resultados de la investigación comprobaron que la conducta de un niño que se desarrolla en un ambiente familiar en el que existe el uso y manejo de alcohol tiende a verse afectada principalmente por el modelamiento y la imitación de patrones. Los indicadores específicos del uso y manejo del alcohol están principalmente relacionados con evitación, depresión, faltas de respeto, agresiones físicas y verbales, así como contradicciones y contraposiciones de la dinámica del núcleo familiar de los niños.

A nivel emocional el uso y manejo del alcohol se relaciona con el enojo, evasión y la agresión de padres o hermanos desplazados hacia los hijos o hermanos. A nivel social afecta la imitación de agresión verbal y física, así como la ausencia de relaciones amistosas que se correlacionan con el uso del alcohol en el núcleo familiar.

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Importancia de la Psicoterapia

Por la Mtra. Viviana de los Rios Olascoaga, profesora de la Escuela de Psicología

1.- A psicoterapia acuden personas capaces de detectar y reconocer que tienen conflictos y desean resolverlos, ser capaz de aceptar que no somos perfectos, pero que como seres humanos somos perfectibles es una señal de salud y madurez.

2.- La psicoterapia puede ser un espacio que favorezca la introspección, el análisis, el autoconocimiento y la auto-aceptación, permitiéndonos reconocer y aceptar lo que nos pasa, tomar conciencia, y así poder resolver responsablemente nuestros conflictos.

3.- En la psicoterapia se busca lograr un cambio de actitud frente a la vida,  hacia uno mismo, hacia los demás y hacia nuestras circunstancias, permitiéndonos una interpretación y vivencia más benéfica y satisfactoria de nuestra propia vida.

4.- En psicoterapia es indispensable que la persona sea capaz de comprometerse a ser honesto consigo mismo, para ir resolviendo sus problemas y así poder crecer y fortalecerse.

5.- En psicoterapia se busca reconocer aquello que nos puede ayudar a cambiar

O, al menos,  aceptar aquello que no podemos cambiar, haciendo más plena y satisfactoria nuestra existencia y nuestra relación con quienes nos rodean.

6.- En psicoterapia se fomenta que la persona acepte que todos en algún momento de la vida podemos vivir conflictos que nos dificultan avanzar y ayudar a aceptar lo que nos ocurre como parte de la vida, reduce la ansiedad  facilitando el proceso de desarrollo de una forma más benéfica para la persona.

7.- La psicoterapia, a través del diálogo, permite sacar a la luz, aquello que no hemos logrado distinguir o reconocer, siendo un punto ciego que puede afectar nuestra toma de decisiones o solución de problemas.

8.- En la psicoterapia se debe fomentar que la persona reconozca la responsabilidad que solo él tiene de su vida, la capacidad de elegir y decidir evaluando y asumiendo las consecuencias que esto implique.

9.- En la psicoterapia se debe reconocer la individualidad de cada persona comprendiendo su entorno y contexto para ayudarle a lograr la adaptación y el funcionamiento optimo en las diferentes áreas de su vida.

10.- La psicoterapia puede favorecer a que la persona se plante un proyecto de vida realista y viable que le permita encontrar un sentido a su vida.

Categorías:Psicología

¿El tipo de convivencia familiar y el uso de internet influyen en el consumo temprano de alcohol?

Por la Dra. Julieta Vélez, profesora e investigadora de la Escuela de Psicología

La sociedad actual, y las sociedades a lo largo de la historia, se han visto conformadas por instituciones, que a pesar de ser distintas, son las que dan estructura a cada sistema social, aun siendo también éstos distintos entre sí. Es necesario, entonces, explicar que la familia es una institución repetidamente formada en los sistemas sociales (Linton, 1993).

Los cambios en el concepto familiar hacen necesaria una definición de lo que es una familia. En respuesta a eso, Laslett (1993, p.45) habla sobre los aspectos en los que consiste una familia o grupo doméstico: “Consistía y consiste en aquellas personas que comparten un mismo espacio físico específico para los propósitos de comer, dormir, descansar y recrearse, crecer, cuidar a los niños y procrear…”

Estas actividades se traducen en convivencia familiar ya que los miembros las llevan a cabo en una unidad de afecto y por un objetivo común (Linton, 1993).

En la actualidad, es que es más difícil para una madre que trabaja encontrar tiempo que pueda dedicarle a sus hijos, ya que en ella recaen ciertas expectativas de género para el cuidado de los mismos (McDonald, 2006 citado en Craig y Mullan, 2010); en cambio, el hombre no cambia mucho su “rutina” diaria de ir a trabajar y volver al hogar. Estos dos casos se conservan aun cuando se convierten en padres monoparentales (Crompton, 2006 citado en Craig y Mullan, 2010).

Todo esto nos lleva a pensar que los niños pasan varias horas sin el cuidado de sus padres y se encuentran en navegadores de internet. La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares (2001-2008) arrojó resultados muy interesantes. Para 2008 en México había alrededor de 22 millones de usuarios de Internet; siendo los grupos más amplios de 12 a 17 años y de 18 a 24 años de edad.

Como nos podemos dar cuenta los niños pasan mucho tiempo solos debido a que sus padres trabajan, por lo tanto la convivencia es poca y pueden estar varias horas en internet. Estos dos factores pueden ser riesgosos para que los niños consuman alcohol.

Para ahondar en el tema, la Escuela de Psicología en colaboración con la Fundación Pernord Ricard,  creyó necesaria una investigación, con niños de una escuela privada de 4°, 5° y 6° de primaria, para identificar si existe una relación entre el tiempo de convivencia familiar, el tiempo que pasan los niños en internet y el consumo temprano de alcohol.

Con los resultados de la investigación  se encontró la relación de ciertos datos confusos. Se compara la relación entre los días y el tiempo de uso de Internet donde se observa que a mayor uso de Internet se percibe una mayor Convivencia familiar. La unión de ambos datos es confusa, ¿cómo se desarrolla un ansia de consumo si hay “calidad en la convivencia”?, ¿cómo puede haber “buena convivencia familiar” si se reporta un uso excesivo del Internet?

No es fácil pensar en una respuesta específica pero es posible que ésta se encuentre en el mismo instrumento: No se midió el cómo es esa convivencia familiar que se reporta. Qué tal si, efectivamente, se sientan en la misma mesa y al mismo tiempo durante las 3 ingestas alimenticias importantes al día pero no existe una comunicación entre ellos, no comparten sus experiencias diarias, preocupaciones y sentimientos.

Para ello se sugiere medir la verdadera “calidad” de convivencia familiar, es decir, no sólo el tiempo invertido en dicha actividad sino también el cómo se efectúan las actividades relacionadas a este factor. Se convierte en un foco rojo el “¿cómo?” ya que el problema de consumo temprano y el uso excesivo del Internet existen en familias que parecen tener convivencia familiar.

10 Síntomas de depresión

Por el Dr. Carlos Becerra, profesor de la Escuela de Psicología.

1.Anergia, poca energía o “pila” para hacer las cosas, incluso las que nos resultan agardables.

2.Abulia, poca motivación para hacer frente a la vida.

3.Desesperanza, visión de vida con poco o nada de sentido, percepción de las cosas no van a cambiar nunca.

4.Tristeza constante, es el estado afectivo preferencial.

5.Llanto recurrente, o tener ganas de hacerlo casi todos los días.

6.Cambio en hábitos de sueño, puede ser insomnio o hipersomnia (exceso de sueño), aunque es más frecuente el primero.

7.Cambio en hábitos alimenticios, falta de apetito o exceso de ingesta de comida; aunque es más frecuente el primero.

8.Suicidio, puede ir desde pensamientos que implican dejar de existir, planeación o intentos de quitarse la vida.

9.Aislamiento social, la persona se distancía de sus redes de apoyo, aún de las más cercanas.

10.Anhedonia, la persona deja de disfrutar las cosas placenteras, aunque las realice no experimenta la misma satisfacción.

Categorías:Psicología

¿La víctima de acoso escolar tiene el riesgo de caer en un consumo temprano de alcohol?

Por la Dra. Julieta Vélez, profesora e investigadora de la Escuela de Psicología

El acoso escolar, conocido comúnmente como “Bullying” es una forma de violencia física, verbal, social y/o psicológica continuada que engloba la intimidación, el abuso y el maltrato; tiene lugar dentro del ambiente escolar y es efectuada por iguales. En esta dinámica se distingue el “acosador” y la “víctima”, en donde predomina un esquema de “dominio-sumisión”, ya que el acosador actúa con prepotencia y la víctima con impotencia. (Cepeda, Pacheco, García, &Piraquive, 2008; Garaigordobil & Oñederra, 2009).

Para identificar el acoso escolar se pueden observar conductas como: decir cosas desagradables de la víctima, reírse o ridiculizarla, llamarla con apodos  hirientes, excluirla del grupo e incluso empujarla, golpearla y poner a los compañeros en su contra, resultando difícil para la víctima defenderse de estas acciones. Este fenómeno es muy serio debido a que puede ocasionar grandes y graves consecuencias físicas y psicológicas al que sufre e inclusive causarle la muerte. (Olweus, como se citó en Garaigordobil & Oñederra, 2009).

Un buen autoconcepto es un factor protector para no caer en el consumo y/o abuso de bebidas alcohólicas y dado que los niños y adolescentes víctimas de acoso escolar carecen de él, pueden ser sujetos en riesgo de iniciar un consumo temprano de alcohol que pueda avanzar al abuso y/o dependencia. (Llorens, Palmer, & Perrelló, 2005).

Por tal motivo la Escuela de Psicología junto con la colaboración de la Fundación Pernord Ricard, ha llevado una investigación teniendo como objetivo identificar si existe relación entre el rol de víctima de acoso escolar y el consumo temprano de alcohol en los niños, específicamente de 4°, 5° y 6° de primaria de una escuela privada.

Con los resultados de la investigación  se pudieron comprobar las hipótesis planteadas, existiendo una relación entre ser víctima de acoso escolar y comenzar a consumir alcohol a temprana edad. Se observó que algunos niños de los tres últimos años de primaria que sufren de acoso escolar  están presentando el deseo de beber alcohol y la desinhibición para tomarlo; en los tres grados dicho fenómeno tiene mayor incidencia en el género masculino.

Las víctimas son más propensas a desear consumir alcohol cuando no tienen el apoyo de sus compañeros y no son tomados en cuenta por el grupo. Los niños que sufren de acoso escolar verbal puede resultar más alarmante porque hay una correlación directa con la desinhibición conductual, lo cual ocasiona que consuman alcohol aun no teniendo un deseo alto de beberlo.

El que las víctimas se sientan rechazadas y agredidas por el grupo les generan sentimientos de soledad, inseguridad y ansiedad,  y son estos  sentimientos más la impotencia de no sentirse capaces de defenderse  y el miedo de ser atacados, que lleva a estos niños a desear consumir alcohol y a consumirlo, sintiendo que así adquieren seguridad y control.

Entrevista al Dr. Thomas Lickona

Por Arnulfo Ponce, profesor de Psicología y Jose Pozón, director de Comunicación Institucional

Thomas Lickona es un psicólogo estadounidense reconocido a nivel mundial por su innovadora propuesta de educación del carácter. Dirige el Center for the 4th and 5th Rs, que trabaja en torno al fomento del respeto y la responsabilidad. Es autor de libros muy exitosos como Raising good children o Characters matters, entre otros.  

Su obra está teniendo gran eco y trascendencia en Estados Unidos, donde es referencia para un número cada vez mayor de instituciones educativas tanto públicas como privadas.  

                Dr. Lickona, ¿nos podría explicar de forma sintética en qué consiste su propuesta de educación del carácter?

La misión de nuestro Centro de Educación del Carácter (www.cortland.edu/character) es promover el desarrollo del carácter en las escuelas, familias y comunidades.

Nuestra propuesta se basa en 12 puntos para la educación del carácter, y lo que se busca es fomentar el desarrollo del carácter a través de cada fase de la vida escolar, a partir del ejemplo de las relaciones de los adultos con sus pares, el manejo de las reglas y la disciplina, la resolución de conflictos, el contenido de los planes de estudio, el rigor de los estándares académicos, el diseño de actividades extracurriculares, la ética del ambiente escolar y el involucramiento de los padres. 

                Nos puede explicar a que se refiere con ¿“moral del carácter” y “desarrollo del carácter”?

La moral del carácter consiste en aquellas virtudes como la honestidad, el respeto, la justicia y la caridad, que nos permiten comportarnos éticamente y ser mejores en nuestros roles como ciudadanos. El desarrollo del carácter consiste en todas las virtudes que nos permiten desarrollar nuestros potenciales, perseguir la excelencia en cualquier ambiente (salón de clases, área de juegos, ambiente laboral, nuestra vida). 

Ser una persona de carácter es poseer el desarrollo y la moral del carácter. Ambas conllevan obligación. En cualquier trabajo que hagas da tu mejor esfuerzo porque es una cuestión de respeto tanto para ti como para el bienestar de los demás. Cuando hacemos nuestro trabajo bien, los demás se benefician; cuando hacemos nuestro trabajo mediocremente, algunos sufren.

La gente que hace una diferencia positiva en el mundo son buenos en lo que hacen. Tienen un fuerte desarrollo del carácter así como una fuerte moral del carácter.

¿Qué le permite a una persona tener un carácter fuerte?

El carácter, así como la moral y su desarrollo, están formados de 3 componentes psicológicos: cognoscitivo, emocional y conductual. Para tener fuerte moral del carácter hay que conocer, amar y hacer el bien. Para tener fuerte desarrollo del carácter es necesario comprender lo que significa dar lo mejor de mí, desear hacer lo mejor y tener hábitos que me inclinen a hacer lo mejor sin importar qué desafío se me presente.

¿Por qué es tan importante el carácter?

Cuando hablo con jóvenes esto es lo que resalto acerca del carácter: ¿Por qué es importante? Mira a tu alrededor. Un buen carácter es la clave para el respeto a uno mismo y para ganarnos el de los demás, es la clave para relaciones sanas y positivas, para tener una sensación de cumplimiento, para alcanzar logos de los que nos sintamos orgullosos, para un matrimonio feliz, para el éxito en cada área de nuestras vidas. Pero no tomen literal mis palabras, pregúntenle a las personas que tienen más experiencia que cuando voltean hacia atrás qué es lo que las hace sentirse orgullosas, qué les da gratificación, qué harían diferente si pudieran vivir nuevamente sus vidas.

Espera el próximo número de la revista Integra con la entrevista completa al Dr. Thomas Lickona, quien recibirá la investidura Doctor Honoris Causa por esta Universidad el próximo 13 de marzo.

Categorías:Psicología

Eso que se llama tener déficit de atención

Por el Psic. Ernesto Reyes Zamorano, Profesor e investigador de la Universidad Anáhuac México Sur y Psicólogo Clínico en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente.

Como dice en mi reseña curricular, soy psicólogo y profesor universitario, pero ante todo soy padre. Tengo una hija pequeña (casi dos años) y también soy adulto con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Hace apenas 20 años, los profesionistas de la salud creían que el TDAH era una enfermedad de la infancia que desaparecía después de la adolescencia. Hoy sabemos que en la mayoría de los casos (como en el mío) los síntomas continúan presentándose en la edad adulta.

¿De dónde viene? ¿Por qué alguien tiene TDAH? Al parecer es una enfermedad con muchas causas, sin embargo parece claro que la principal causa es genética, el trastorno tiene una heredabilidad de alrededor del 75%. Yo lo heredé de mi padre y ahora entiendo porqué cuando era niño y él me tenía que llevar a la escuela llegabamos tarde, porqué se le olvidaba ir a juntas y porqué le costaba tanto trabajo sentarse y ayudarme a hacer la tarea. Pero he aquí el punto que en este momento verdaderamente me importa, si esto es genético ¿Mi hija también lo tiene? ¿Cómo saberlo?

Uno puede conocer los síntomas del trastorno, incluso saber detectarlo en otros y sin embargo no ser capaz de verlos en uno mismo o en sus hijos, estoy seguro que a la mayoría de los padres y madres nos pasa algo similar: es difícil ver objetivamente a nuestros hijos. Mi pequeña será siempre perfecta y cuando tengo que decir si “tiene dificultad para organizar tareas y actividades” y si esto le “ocurre de manera excesiva comparado con otros niños de la misma edad y desarrollo” (síntomas del TDAH), me encuentro,  igual que muchos otros padres, preguntando: ¿Cómo saber que es TDAH y no sólo es una niña muy inquieta?, ¿No será más bien que yo no la he sabido educar?, Seguro se distrae porque es muy inteligente y se aburre, ¿no?

El problema es que todo lo anterior es cierto, existen niños que son muy inquietos, existen padres a los que les cuesta poner límites a sus hijos o como mencionó el psicólogo Andrew Almazán en una edición anterior de TodoPapas, existen niños con capacidades cognitivas superiores. Pero también igual de cierto es que existen niños con un trastorno mental al que llamamos TDAH. ¿Cómo los distinguimos? ¿Qué los hace diferentes? pero más importante ¿Qué se puede hacer para ayudarlos?

El TDAH es una enfermedad del desarrollo cerebral para la que no existe hasta el día de hoy un test psicológico, una prueba de laboratorio o un estudio del cerebro que nos permita decir con certeza que una persona lo tiene. Si bien muchos de estos estudios ayudan al especialista a realizar un mejor diagnóstico, la única forma de saberlo con certeza es siguiendo los criterios sugeridos por organismos internacionales como la Asociación de Psiquiatras de América (APA) o la Organización Mundial de la Salud. ¿A qué llamamos TDAH? La APA sostiene que existen 18 síntomas, algunos de ellos son:

  • No presta suficiente atención a los detalles
  • Dificultad para mantener la atención aún en actividades de juego
  • No escucha cuando se le habla directamente
  • Mueve en exceso manos y pies
  • Parece que tiene un motor por dentro
  • Habla en exceso
  • Responde antes de que se le termine de hacer la pregunta
  • Le cuesta esperar su turno

El TDAH se detecta comúnmente al iniciar la escuela primaria o secundaria, especialmente porque los síntomas empiezan a generar problemas académicos. Sin embargo, puedo preguntarme ¿Cuál es el caso de todo esto? Si después de todo yo era igual cuando niño y todo salió bien. ¿Por qué necesito preocuparme de que mi hija sea o no así? Bueno, primero es claro que el mundo no es el mismo y los estudios hasta el momento sugieren que el TDAH no tratado se asocia a cosas como: repetir año escolar, serios problemas en las relaciones sociales, no terminar el bachillerato, regaños y castigos frecuentes que afectan la autoestima, mayores probabilidades de abusar de drogas o delinquir; por poner sólo algunos ejemplos.

Desde luego un punto muy importante es el del tratamiento, respecto al cual, como padre, me hago también muchas preguntas: ¿Por cuánto tiempo? ¿Medicamento o no medicamento? ¿Psicoterapia? ¿Apoyo escolar? ¿Neuroretroalimentación? Son tantas las opciones y la información, que es difícil tomar la mejor decisión.

Afortunadamente no tengo que tomar yo sólo todas estas decisiones, desde hace algunos años, los profesionistas en salud se reúnen para revisar las diferentes investigaciones y ponerse de acuerdo sobre el mejor tratamiento, no sólo para el TDAH sino para muchas otras enfermedades. Existen así consensos nacionales e internacionales sobre el mejor tratamiento hasta este momento. En México contamos con las Guías de Práctica Clínica, elaboradas por grupos de desarrollo de las Instituciones Públicas del Sistema Nacional de Salud conformados por personal de salud capacitado en los principios de la Medicina Basada en la Evidencia y en la utilización de la Metodología y el Modelo Editorial consensuados en el Sector Salud. 

¿Qué dicen estas guías sobre TDAH? La primera línea de tratamiento debe ser ofrecer a los padres y/o cuidadores del niño con TDAH un programa de entrenamiento sobre el manejo y tratamiento de esta alteración y debe incluir temas como: desarrollar las habilidades sociales, habilidades para escuchar y expresar sentimientos, el uso de estrategias activas y de recompensas para mejorar el aprendizaje, la resolución de problemas y el autocontrol. Sólo si en esta primera parte no se da mejoría, si no es posible llevarla a cabo o el caso es severo, se recomienda el uso de medicamento y aún en este caso, sólo en niños de 6 años en adelante. En estas mismas guías se sugiere el uso de alguno de tres medicamentos (dos de ellos estimulantes) y sólo con manejo por parte de un médico especialista (paidopsiquiatra o neuropediatra).

Finalmente, yo como adulto con TDAH ¿Necesito tratamiento? También existen consensos internacionales en este caso y las recomendaciones, al igual que en el caso de los niños, incluyen desde medicamento hasta psicoterapia individual. El objetivo en este caso sería crear en el adulto “estrategias de compensación” que le ayuden a vivir exitosamente con los síntomas. Cuando no logramos desarrollar estas estrategias o fallan por alguna razón, es cuando es recomendable buscar tratamiento en centros de salud mental como la Clínica de Psicología de la Universidad Anáhuac México Sur.

Es mucho lo que nos falta por saber sobre las causas del TDAH y por ende sobre su tratamiento, pero lo que sabemos sobre sus consecuencias al no ser tratado es suficiente para que yo como profesionista (y como padre) me preocupe por la detección temprana y el tratamiento. Igual que en cualquier otra alteración de la salud, la mejor forma de garantizar el mejor resultado final posible es la detección temprana y el apoyo de la familia en el tratamiento.

Fuentes.

Asociación Psiquiátrica Americana. Manual Diagnóstico de los trastornos mentales. Breviario. 2002 

Cecilia Gómez Castro, et.al. ¿Qué hago? ¡Mi hijo tiene TDAH!. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, 2005.

Russell A. Barkley. Niños hiperactivos. Cómo comprender y atender sus necesidades especiales. Guía completa para el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). 2003.