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Archive for the ‘Educación e investigación’ Category

El lector electrónico… ¿el fin del libro impreso?

Por Genoveva Hernández Ruiz, Biblioteca

Durante milenios, el conocimiento se ha plasmado en diferentes soportes. En los últimos siglos, el libro, manuscrito e impreso, ha sido el principal medio de conservación y difusor de las ideas. En el siglo XX se desarrollaron la película cinematográfica, la televisión y el video, como medios de divulgación. Actualmente vivimos en una época de transición, donde  los medios electrónicos vienen a potenciar la función de los impresos, al permitir la producción y transmisión de información de manera más rápida, fácil y atractiva.

Varios estudios han demostrado que mientras el oyente de audio o espectador de cine y televisión, percibe el mensaje sonoro al ritmo de 9000 palabras por hora, un lector medio lee 27000 palabras en el mismo tiempo. Si ese lector habituado a la técnica de leer recorriendo o en diagonal, selecciona lo que más le interesa puede triplicar su velocidad lectiva. Esto nos lleva a poder afirmar que la lectura sigue y continuará permaneciendo como el medio primordial de adquisición del conocimiento por la sencilla razón que es más eficaz que las nuevas técnicas audiovisuales. La información como generadora de cambios sociales, económicos, políticos y culturales, contribuye en todos estos aspectos de manera recurrente poniendo como eje la integración electrónica.

Un mundo sin libros

Con la invención de la computadora hace poco más de 50 años y su reciente transformación en especial en la comunicación y el entretenimiento, ha llevado a su ingreso desigual y parcial a la vida cotidiana de un número significativo de personas, con este uso se están generando nuevas formas de comunicación y de relación, que ha puesto en jaque algunas ideas sobre la comunicación y el conocimiento que se consideraban inamovibles. Los nuevos medios digitales han generado un nuevo discurso, “el libro va a desaparecer”, la idea se ha planteado por lo menos hace mas de 100 años, desde la época en que el cine comenzó a contar historias, desde entonces, cada que surge un nuevo medio de comunicación el fin inminente del libro se repite, actualmente el asunto se plantea con más fuerza, ya que los medios digitales plantean un cambio cualitativo en el manejo de la información, además de la utilización masiva por un gran número de usuarios hace necesaria la revaloración de los medios tradicionales de lectura, sin embargo es necesario concientizar que la digitalización de los libros va más allá de una simple transferencia de formato, o el cambio de una cultura como la escrita a un soporte digital, no se trata de una simple migración, sino del riesgo que implica una estructura de pensamiento que ha amparado durante siglos a buena parte de las culturas del mundo que se han proyectado a través de los impresos.

McLuhan, uno de los fundadores de los estudios sobre los medios de comunicación, fue uno de los grandes visionarios de la presente y futura sociedad de la información. McLuhan se encuentra con una contradicción cuando afirma “la imprenta volvió anticuada la escritura, pero actualmente se escribe mucho más que antes de la imprenta. El desuso no significa extinción.”

 Esta última frase se ha venido comprobando a lo largo del tiempo en los estudios de “evaluación de las colecciones”, que son realizados principalmente en bibliotecas universitarias, académicas y especializadas, donde se detecta el uso de los materiales impresos. En los resultados de estos estudios se puede apreciar que algunos libros dejan de usarse en un rango que va desde 6 meses, 1 año, 2, 3 y hasta 7 años, pero después de este tiempo se vuelven a utilizar.

André Maurois, biógrafo y crítico francés, pensaba que tenía que llegar un momento en que por su abundancia, las telecomunicaciones, junto con la tecnología, engendrarían monotonía y superficialidad, “cuando el ser humano vaya al encuentro de la soledad, volverá a la lectura. Cuando anhele profundidad volverá al libro.” Estas son frases que nos hacen reflexionar que un mundo sin libros, se vería como una nebulosa, algo obscuro y difícil de comprender y asimilar. ¿Cómo concebir un mundo sin libros?

Si la humanidad no tuviese libros, no tendríamos dioses, ni historia, ni ciencia, ni técnica, ni poesía, por eso los libros son los únicos instrumentos capaces de pulir y alimentar el espíritu, los libros hablan y hacen hablar, escuchan y dejan oír, orientan, aconsejan, enseñan. Thomas Bartholiu nos legó estas palabras: “sin libros, Dios está silencioso, la justicia dormida, las ciencias naturales paradas, la filosofía coja, las letras mudas y todas las cosas en vueltas como en unas heladas tinieblas.” (De libris legendis)

¿Será lo mismo leer en un libro que en una pantalla electrónica?

Ante esta interrogante hay quienes dicen que no y quienes dicen que si, la diferencia puede radicar en la esencia de la practica: los que saben leer y aquellos que navegan por una lectura pero que no lo hacen a fondo. Christine Rozen en su artículo “People of the Screen”, destaca que nunca será lo mismo leer un documento en línea que un impreso; sin embargo para los usuarios que gustan de las tecnologías, dicho argumento no representa ningún riesgo.

La lectura en un libro es secuencial y explota un discurso lógico-racional, conforma la visión integral del autor, de un pensamiento, de una manera de argumentar. La lectura es uno de los mejores maestros, que forma un pensamiento analítico y crítico; por esta razón incurre en la longitud neuronal, su estructura, sus interconexiones y la configuración del cerebro. A este factor se suma la posibilidad de escribir a mano, potencial que se está perdiendo a raíz de la llegada de la lectura digital, sobre todo en los espacios de estudio y profesionales; es una realidad que existe una profunda conexión entre el movimiento de la mano y la formación de neuronas, en la formación escolar la escritura fue la que nos llevo más tiempo en aprender, justo porque es una actividad donde los movimientos motrices se relacionan con la formación del lenguaje, el escrito dentro del cerebro y son precisamente estas actividades primordiales que los usuarios de las nuevas tecnologías tienden a abandonar: la escritura manual y la lectura en los impresos.

Rozen afirma que la lectura en una pantalla, es totalmente diferente a la de un libro, ya que en este, la lectura es secuencial, la pantalla tiene una distribución en F, en la cual la mirada intenta localizar los núcleos informativos más importantes, se extrae la información estratégica y no se considera el contexto general del libro ni mucho menos la visión íntegra del autor, además de que implica cambios de interactividad y navegación a fin de localizar información de manera muy rápida; nada más represivo que permanecer inmóvil-sin navegar una hora ante la lectura de textos planos originalmente concebidos para libros. Todo lo relacionado con la vida moderna, nos aleja de ese estado que es propicio para la lectura profunda, las nuevas generaciones crecidas entre la música, los medios audiovisuales, diversas pantallas: celulares, messenguer, facebook, mas el texto que deben obligadamente leer, poseen reflejos y capacidades combinatorias nuevas, pueden realizar acciones cognitiva multitarea y son multifuncionales.

Se crea una nueva brecha de los que leen y los que no, las clases menos favorecidas leen más libros que aquellos que cuentan con computadoras e internet en casa, esto sin olvidar que México es un país que no lee, como lo demuestran las cifras de la OCDE; los mismos estudiantes reconocen que sus prácticas de lecturas son diversas y volátiles, mezcladas unas con otras, en consecuencia tienen dificultades para recordar autores, conceptos y para crear conocimientos indispensables en la transformación de sus diversas realidades.

Se debe señalar que por un lado existen quienes defienden y endiosan a las nuevas tecnologías digitales y por otro el que habla del libro como un objeto perfecto, casi sagrado, ambos se equivocan al pensar que en el libro cabe todo y que la computadora puede hacerlo todo, más bien todo depende del gusto personal. Hay a quienes las nuevas tecnologías los atraen mucho, pero también a los que los asusta un poco

Podemos concluir que estamos ante un logro evolutivo, una respuesta neuronal ante las condiciones cambiantes del medio donde cada tecnología y/o lenguaje es una expresión de una cultura y un potencial para su transformación. Cada uno de los soportes que ha acompañado a la humanidad hasta el momento no debe de contemplarse como simples objetos de deshecho en peligro de extinción cada vez que llega uno nuevo, debe tratarse en todo caso como complementariedades.

Nuevos tiempos en la educación de negocios

En octubre de 2004 Business Leadership Review publicaba un artículo sobre el modelo escandinavo de liderazgo, destacándolo como un modelo en auge y de referencia del cual se resaltaba su enfoque en la persona, en la ética de los negocios y en la responsabilidad social corporativa.

Hace unos meses Wall Street Journal publicaba en su página web un artículo con el título “Emphasis on ethics” (1), en el que se señalaba una tendencia en las escuelas de negocios, como respuesta a la crisis financiera, de otorgar un rol central a la formación ética. Otro artículo más reciente de la misma publicación, con el título B-Schools Try Makeover” (2), llama la atención sobre el hecho de que algunas de las escuelas de negocios de elite de Estados Unidos (por ejemplo Harvard) están nombrando a nuevos deans, cuyo objetivo es recuperar el prestigio de estas instituciones poniendo un especial énfasis en una visión ética de los negocios, en valores y en una responsabilidad social que tenga a la persona como centro, dando así la espalda a un modelo que solía basarse en la capacitación para obtener las mayores ganancias posibles sin prestar demasiada atención a aspectos colaterales.

Lo anterior es el fruto de una toma de conciencia y asunción de responsabilidad consciente de que la crisis financiera mundial, gran detonante de esta inercia en la educación superior, se trató de una crisis financiera y económica, sí, pero que revela una crisis aún más profunda, de valores, de ética.    

Así, se busca un cambio de paradigma desde la educación, donde hacer dinero a toda costa y sin medida ya no es lo único que importa, sino que se deben entender los negocios con toda su carga de responsabilidad social. En este sentido, la ética no hace referencia sólo a evitar caer en prácticas de corrupción. Incluye también el compromiso empresarial más allá de sus accionistas, es decir, con sus empleados, con sus clientes, con la comunidad. En definitiva, con su entorno social y ambiental.

* Si te interesó esta nota te invitamos a leer el artículo Ética empresarial en las escuelas de negocios”, publicado en este mismo número.

Bibliografía:

  1. Gardiner, B. (2010) Emphasis on ethics. [Versión electrónica] Wall Street Journal. Recuperado el 16 de abril de 2010, de

http://online.wsj.com/article/SB10001424052702304168004575178410786321340.html

  1. Middleton, D. (2010) B-schools try makeover. [Versión electrónica] Wall Street Journal. Recuperado el 6 de mayo de 2010, de

http://online.wsj.com/article/SB10001424052748703961104575226632041894088.html

¿Tan sólo una moda?

En el artículo previamente mencionado “Emphasis on ethics”, publicado en The Wall Street Journal, el Dr. Huw Morris, chairman of the Association of Business Schools in London, llama la atención sobre este fenómeno que supone el repensamiento de la forma de enseñar en las escuelas de negocios al señalar que no se trata de algo nuevo, ya que la enseñanza de la ética se pone de moda a menudo durante crisis económicas y tras escándalos como el de los bonos basura (junk bonds), que tuvo lugar en los ochenta. Al respecto, concluye el Dr. Morris: “I suppose we’ll have to wait and see how long our collective and corporate memories will be (this time)”.

La Universidad más antigua de América

¿Sabías qué en la Ciudad de México, en la Calle Guadalupe Victoria, Colonia Tlalpan Centro, se encuentra la Universidad más antigua de América? Se trata de la Universidad Pontificia de México, UPM, que abrió sus puertas por primera vez en 1553.

La historia de la UPM es sin duda de enorme interés y en ella pueden diferenciarse tres grandes etapas. En la primera, época novohispana, de 1553 a 1862, se formaron en esta institución muchos de los hombres más relevantes de la iglesia y la sociedad mexicana. Este periodo concluye después de una serie de clausuras y reaperturas condicionadas por las circunstancias políticas del país, hasta que la universidad acabó por diluirse.

En 1895, por gestiones del Arzobispo de México, D. Próspero María Alarcón Sánchez de la Barquera, la Sede Apostólica erigió la Pontificia Universidad Mexicana, en reemplazo de la antigua. Su lema In Ardua Nitor (me esfuerzo en las adversidades), expresaba bien las continuas y graves dificultades que iba a tener que afrontar, hasta que en 1932 tuvo que cerrar sus puertas de nuevo, debido a los sucesos nacionales.

La tercera época es la actual e inicia en 1982, cuando fue restablecida por el Papa Juan Pablo II y la Congregación para la Educación Católica confió a la Conferencia del Episcopado Mexicano este centro de estudios. En la actualidad, la UPM otorga grados académicos universitarios en nombre de la Santa Sede, con validez internacional, y, por su estatuto civil, otorga títulos civiles reconocidos por la Secretaría de Educación Pública. Está conformada por Facultades de: Filosofía, Derecho Canónico y Teología, de la que depende a su vez el Instituto Superior de Ciencias Religiosas (Facultades Eclesiásticas), así como las de Ciencias y de Humanidades (Facultades Civiles). Su lema, Alma Veritatis Parens, significa Espíritu Generador de la Verdad.

Fuente: Universidad Pontificia de México.

Más información en: www.pontificia.edu.mx

Su origen. La actual Universidad Pontificia de México se considera continuadora de la Real y Pontificia Universidad de México, promovida por el primer Obispo de México, Fray Juan de Zumárraga, y por el primer Virrey de la Nueva España, D. Antonio de Mendoza. Erigida por Cédula Real del Emperador Carlos V el 21 de septiembre 1551, para que los naturales e hijos de los españoles fuesen instruidos en las cosas de nuestra santa fe católica y en las demás facultades. Fue fundada el 25 de Enero de 1553, cuando se ejecuta la cédula.

Ética empresarial en las escuelas de negocios

Por Jorge Fabre. Director de la Facultad de Economía y Negocios.

La crisis financiera de finales de esta década ha incrementado la discusión sobre la enseñanza de la ética en las principales escuelas de negocios globales. La mayoría de los grandes ejecutivos de las casas financieras ostentan MBAs y claramente han tomado decisiones que no han dado prioridad al bien común. El diseño de los planes de estudio se ha vuelto por ello un tema crucial para la reflexión universitaria, en lo que a la ética empresarial y la formación de competencias se refiere.

En el caso de la Universidad Anáhuac, el tema del estudio de la ética para la formación directiva se ha incluido como cimiento de todos los planes de estudio desde la misma fundación de los diversos programas de licenciatura y posgrado, hace más de 45 años. Sin embargo, es necesario profundizar nuestra propia reflexión abierta a diversos puntos de vista de las comunidades académicas y empresariales que han avanzado más en el pensamiento empresarial.

El ideario de nuestra Facultad de Negocios debe considerar que el objeto de la economía es la formación de la riqueza y su incremento progresivo en términos no sólo cuantitativos, sino también cualitativos; por ende se entiende la economía libre de empresa como el sistema económico que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del mercado, de la propiedad privada, y de la consiguiente responsabilidad para con los medios productivos, de la libre creatividad humana. Se reconoce al mercado la función de instrumento insustituible de regulación dentro del sistema económico, pero también se pone en evidencia la necesidad de sujetarlo a normas morales que aseguren y circunscriban adecuadamente el espacio de su autonomía.

La empresa debe caracterizarse por su capacidad de servir al bien común de la sociedad mediante la producción de bienes y servicios útiles, y así se entiende que la empresa desempeña también una función social, creando oportunidades de encuentro, de colaboración, de valoración de las capacidades de las personas implicadas. Así, la vocación de la iniciativa empresarial es expresión de la inteligencia humana y de la exigencia de responder a las necesidades del hombre con creatividad y en colaboración con los demás. Estos son los principios que deben regir toda la actividad empresarial, dentro de un mundo en el que México, -el decimocuarto país más grande del mundo por el tamaño de su población, y por el tamaño de su economía-, debe jugar un papel crucial para humanizar la globalización.

Una economía que se desarrolle buscando promover al ser humano debe crear riqueza y multiplicar puestos de trabajo. La gestión del buen empresario debe incluir la constante búsqueda para hacer más participativa la toma de decisiones en todos los niveles de la organización, para que el trabajo humano digno sea también una fuente de mejoría al acceso de la propiedad privada.

El buen gobierno de las organizaciones constituye un elemento importante para:

  • El desarrollo del sector privado y por lo tanto del combate a la pobreza.
  • Mejora del acceso al capital tan necesario para que los proyectos puedan crecer a tasas más aceleradas y con horizontes más ambiciosos.
  • Optimización de la administración de riesgos, fomentando que directivos, consejeros y empleados, así como la comunidad de inversionistas, participen colegiadamente en la estrategia a largo plazo.
  • Aumento de la productividad y la competitividad.
  • Apoyo en la lucha contra la corrupción en todos los sectores de la sociedad.

Las Vizcaínas

Información y fotografías cortesía del Colegio San Ignacio de Loyola. Vizcaínas.

<<¡Cuánto se dice y se ha dicho de lo vasco y de los vascos! Los vascos repudiamos nuestras obras malas, para dejar lo vasco como tradición y ejemplo, orgullo y sello, herencia y compromiso>>.Con estas palabras comienza la obra Los vascos en México y su Colegio de las Vizcaínas, publicación que recoge la historia y otros aspectos relevantes de una de las instituciones con mayor prestigio de nuestro país.  

El Colegio de San Ignacio de Loyola, popularmente conocido como Colegio de las Vizcaínas, tiene su origen en el siglo XVIII, cuando un grupo de vascos que radicaban en México crearon la Cofradía de Nuestra Señora de Aranzazu, centro de reunión de los vascos emigrados y de los nacidos en Nueva España.

Dicha Cofradía fue patrona de numerosas obras pías de beneficio social y tuvo un especial interés en favorecer a las mujeres. Con ese deseo, en 1732, siendo Rector de la Cofradía José de Eguiara y Eguren, los cofrades decidieron la fundación de un colegio, cuya finalidad sería proteger y educar a niñas huérfanas y a viudas. Se colocó la primera piedra del edificio en la celebración del día de San Ignacio, el 31 de julio de 1734, concluyendo la obra 18 años después gracias al apoyo generoso de los cofrades, entre los que destacaron Francisco de Echeveste, Manuel de Aldaco y Ambrosio de Meave. Sin embargo, el Colegio no abrió sus puertas sino hasta el 9 de septiembre de 1767, fecha en que el Rey Carlos III y el Papa Clemente XIII confirmaron el carácter laico e independiente de la institución, por el que la Cofradía desde sus primeras capitulaciones había luchado.

Quedaba así como una institución autónoma en relación a la jurisdicción eclesiástica y a la Corona española. El nombre que se le dio fue el de Real Colegio de San Ignacio de Loyola, en honor al Santo Patrono de los vascos. Al convertirse México en nación independiente, dejó de ser Real Colegio para convertirse oficialmente en Colegio Nacional de San Ignacio de Loyola. Más adelante, con las Leyes de Reforma dictadas por el presidente Juárez y por decreto de ley a la institución se le denominó Colegio de La Paz Vizcaínas, y no fue hasta 1998 cuando retomó el nombre de Colegio de San Ignacio de Loyola Vizcaínas.

En la actualidad, el Colegio, gobernado por un Patronato sucesor de los antiguos fundadores, ofrece una educación mixta que abarca desde preescolar hasta preparatoria, además de una especialidad técnica en Servicios de alimentos. Se mantiene como una institución de beneficio social, otorgando cada año un gran número de becas, y tiene como misión el proporcionar una educación integral a través del desarrollo de valores y una sólida preparación académica.

Joya arquitectónica

El Colegio San Ignacio de Loyola o de Las Vizcaínas se encuentra entre los edificios coloniales de la Ciudad de México con mayor atractivo histórico, cultural e incluso turístico por su magnitud y belleza de estilo barroco.

De primera impresión destaca su soberbia fachada. Ya en el interior, son de admirar sus patios y, muy especialmente, su bellísima capilla churrigueresca de soporte estípite, además de un archivo histórico en el que se encuentran los documentos de la historia del Colegio, desde su fundación hasta nuestros días, contando también con un museo propio. Por ello, además de albergar a una de las instituciones educativas con mayor tradición y riqueza histórica del país, el edificio es sede recurrente de eventos sociales y de gala.

Generación Google vs. navegadores plateados

Por Claudia Baleón García. Coordinadora de servicios bibliotecariosen la Universidad Anáhuac México Sur.

Las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC’s), han venido a transformar las características conductuales del estudiante universitario en relación a la búsqueda y la forma de obtener  información. Es innegable que Internet se ha convertido en una herramienta de enorme valor para los investigadores e incluso es ya parte primordial del área de referencia de centros de información y bibliotecas. Su eficacia ha permitido que se adopte como fuente de infinidad de recursos documentales. Sin embargo, la desmedida generación de información, amplía la complejidad cada vez mayor de su entorno. El investigador que requiere de su uso, se enfrenta a diversas y abundantes alternativas, entre las cuales deberá elegir aquellas que le ofrezcan autenticidad, validez y fiabilidad con el objetivo de que le sea realmente útil, tanto para su vida académica como en su entorno laboral e incluso su vida privada.

Dichos cambios de hábitos son los que han provocado que actualmente se estén realizando investigaciones centradas en analizar el comportamiento del estudiante de principios del siglo XXI y, basados en ellas, es que se han creado diversos conceptos para referirse a él. Entre los términos más conocidos están la llamada Generación Google, nativos digitales, los N-GEN (Net Generation), y los D-GEN (Digital Generation), entre otros. Dichos adjetivos pretenden hacer una distinción entre los usuarios de generaciones que nacieron a la par de los procesadores de texto en red e Internet (o en generaciones posteriores), de aquellos denominados migrantes digitales, migrantes tecnológicos o navegadores plateados, identificando a los que nacieron en años previos a la proliferación de la computadora y por supuesto la World Wide Web.

Con el objetivo de encontrar mecanismos que apoyen la enseñanza educativa, se han realizado investigaciones que pretenden identificar características de comportamiento generacional en relación a los hábitos de estudio que el alumno tiene, principalmente de educación superior, para obtener la información que utiliza en su desarrollo profesional.

Una de las investigaciones más serias difundida por Internet fue realizada por la JISC (Joint Information Systems Committee) y la British Library en la cual se concluye que se ha sobreestimado el efecto de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la denominada Generación Google, es decir, en los jóvenes nacidos después de 1993, en quienes se encontraron características tales como: son la generación cuyo primer contacto con el conocimiento es Internet y el buscador más popular es Google, son estudiantes que se sienten mejor escribiendo en un teclado que en un cuaderno, prefieren leer en la pantalla del computador que en papeles que deben sostener con sus manos y que necesitan de una conectividad constante, esto es, desean estar en contacto permanente con sus amigos y familiares, en cualquier momento y desde cualquier lugar. Cabe destacar que este estudio enfatiza el hecho de que el estudiante actual está falto de habilidades críticas y analíticas que le impiden juzgar la relevancia y la confiabilidad de lo que encuentra en Internet, entre otros aspectos.

Otro estudio destacado es el realizado por la OCLC, cuyo objetivo era identificar cómo el estudiante actual obtiene su información y se concluyó que: el 89 % utiliza los motores de búsqueda para iniciar su investigación y solo el 2% inicia esa misma en un sitio web de una biblioteca, 93% están satisfechos o muy satisfechos con la experiencia de utilizar motores de búsqueda, situación que contrasta con el 84 % respecto de las investigaciones apoyadas por un bibliotecario, y continua, los motores de recuperación se adecuan más al estilo de vida de los estudiantes, que las bibliotecas físicas e incluso en línea (esta adecuación la perciben incluso “perfecta”), de igual forma se identificó que el estudiante de educación superior todavía utiliza la biblioteca, pero lo hace con menor frecuencia, siendo el libro aún la primera asociación que se tiene con la biblioteca, a pesar de las grandes inversiones que se están haciendo en estos centros en recursos digitales (situación que el estudiante por lo regular ignora).

Las evidencias indican que cada vez más personas (de diversas generaciones) usan Internet para una variedad infinita de propósitos, asimismo nativos o migrantes, necesitan desarrollar un mapa mental claro para poder utilizarla eficientemente. Ante tales circunstancias, las bibliotecas se han dado a la tarea de diseñar talleres o cursos para desarrollar en el alumno las habilidades informativas que le permitan realizar búsquedas eficientes en bancos de información locales o en línea.

Finalmente podemos concluir que, aunque Internet se percibe como todo beneficio, en el caso de investigaciones formales puede resultar en grandes complicaciones por la falta de organismos que puedan avalar la autenticidad de lo que se sube y que está siendo utilizado por las nuevas y anteriores generaciones, por tanto, podemos decir que, al menos hasta el momento, una investigación realizada en la biblioteca y con el apoyo de un bibliotecario sigue siendo de mayor confiabilidad que una basada únicamente en Internet.

Biblioteca digital Anáhuac Sur

Cabe destacar que nuestra Universidad cuenta con una colección de bancos de información en línea cuyo propósito es responder a las demandas de aprendizaje e investigación de su comunidad. Integrada por un conjunto de bases de datos con aproximadamente 12 mil títulos de revistas, 20 mil libros en línea, además de monografías, mapas y diarios en temáticas tales como mercados emergentes, negocios, administración, comunicación, ingeniería, computación, educación, ecología, turismo, entre otros.

Las principales bases de datos que pueden encontrar son: BUSINESS MONITOR, EBSCO HOST, PROQUEST, GALE VIRTUAL REFERENCE LIBRARY, ISI WEB OF KNOWLEDGE, OECD LIBRARY, WTO LIBRARY. Estos materiales, que solo podían ser accesibles físicamente en la biblioteca, ahora pueden consultarse en línea desde cualquier computadora, las 24 horas del día y los 365 días del año.

 

Entrevista a Dr. José Luis Soberanes, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad y ex presidente de la CNDH

1. ¿Cómo percibe la educación universitaria en México?

Tenemos que diferenciar la educación pública superior de la educación pública privada, y dentro de ésta última tenemos que diferenciar, a la vez, la educación como negocio (universidades “patito”) de las universidades comprometidas con la formación de profesionales del más alto nivel y la investigación científica.

Respecto a la educación pública, veo un sistema decadente, anquilosada, poco comprometida, sobre todo en sus cuerpos docentes, y que deja mucho qué desear. En cuanto a la educación privada como negocio, como su nombre lo indica, es un fraude, pues es una descarada venta de títulos profesionales.

En cuanto a aquellas universidades que toman la educación superior como una misión en la formación de profesionales de alto nivel, creo que necesitan una mayor inversión sobre todo en la formación de personal académico y el incremento a la plantilla de profesores de tiempo completo y de investigación.

2. ¿Cuáles considera que son los retos para los futuros egresados de las Universidades?

Una cédula profesional vale lo mismo independientemente de la Universidad en la cual se obtuvo, por ello hoy día un título universitario no nos dice nada; viviendo como vivimos en una “sociedad del conocimiento” los estudiantes universitarios que quieran triunfar en el ejercicio de su profesión requieren una mayor capacitación y evidentemente un posgrado.

3. ¿Cómo ve la investigación jurídica en México?

Estancada, desgraciadamente.

4. ¿Algún consejo para el joven actual?

Que la única forma que tienen para enfrentar la sociedad del mañana, que cada vez se nos presenta cada vez más complicada, es con una mayor y mejor capacitación profesional, que se tomen en serio sus estudios.