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Diplomacia y cultura para repensar nuestro mundo

Entrevista al Embajador Walter Astié-Burgos por Jose Pozón, director de Comunicación Institucional para la Revista Integra

Hombre culto, tranquilo y de trato amable, el Embajador Walter Astié-Burgos es académico dela Escuelade Relaciones internacionales de nuestra Universidad, donde imparte las materias de Política exterior de México y Sistema internacional.

Cuenta con más de 30 años de fructífera trayectoria como diplomático, desempeñando funciones como las de Ministro dela Embajadade México antela Comunidad EconómicaEuropea; Embajador Alterno en Washington, Embajador de México en Dinamarca y en Honduras; Director General para América del Norte enla Secretaríade Relaciones Exteriores; y Director General dela AcademiaDiplomáticadel Instituto Matías Romero, entre muchas otras.

Más allá de su carrera diplomática, Walter ha tenido una actividad constante en el ámbito académico, como docente y conferencista en instituciones como la UNAM, el CIDE, el ITAM, el ITESM, o la Universidad Iberoamericana, por citar sólo algunos ejemplos. Es un escritor prolífico, autor de multitud de artículos, ensayos y de más de una decena de libros sobre temas internacionales, ciencia política (el más reciente, Lobby y democracia, que se presentó hace pocas semanas) y una novela histórica, Los siglos y las ciudades de Elena, sobre la vida de la familia de su padre durante el Porfiriato y la revolución mexicana.

Pero una semblanza suya no estaría completa sin mencionar otra faceta esencial en su vida, la de artista. Walter es también pintor y ha expuesto sus obras en foros como el Centro cultural San Angel, los institutos culturales de México en Washington y en Copenhague, La Tallera: casa estudio de David Alfaro Siquerios de Cuernavaca, o la Galería Nacionalde Honduras, además de exposiciones colectivas organizadas por el Fondo Monetario Internacional o el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otras. La mayoría de sus cuadros, nos explica se enfilan hacia el surrealismo romántico y  al abstraccionismo geométrico”.

Al proponer al Embajador Astié-Burgos varios temas para la reflexión uno se da cuenta enseguida de su gran capacidad para el análisis y para establecer relaciones entre fenómenos. Así, antes de entrar al contexto actual, pone sobre la mesa a modo de antecedente un breve resumen de lo que han representado los últimos años de la historia mundial:

“Algunos de los principales problemas en la agenda mundial de los escasos años que han transcurrido de la posguerra fría han sido los ataques terroristas contra Estados Unidos, las guerras en Afganistán y en Irak, la crisis económica mundial iniciada en 2008, los profundos y violentos cambios que se han venido registrando en los países árabes, y más recientemente la crisis en Europa. Todo ello y  algunas cuestiones más, simplemente nos dejan ver que, a pesar de las grandes expectativas que nos forjamos al concluirla Guerra Fría, no ingresamos a un nuevo orden mundial  más pacífico, estable y productivo”. 

A partir de este marco introductorio, abordamos diversos temas de actualidad, comenzando con la sensible la crisis económica, política y de credibilidad europea.

Embajador, ¿cuál es su percepción sobre esta situación?

Si bien el proceso de la unificación Europea, iniciado en1957, hasido en lo general sumamente exitoso, puesto que ha logrado afianzar la paz continental y creado un gran espacio de prosperidad económica, no ha dejado de confrontar importantes problemas. La situación que prevalece hoy día, sin embargo, es probablemente una de sus más graves crisis puesto que está amenazando los fundamentos mismos de la unificación. Aunque las consecuencias son por el momento impredecibles, cabe esperar que se aproveche para corregir y modificar lo que no ha sido satisfactorio en el proceso integracionista. El hecho de que la adversa situación actual se esté registrando simultáneamente en varios países nos deja ver que existe un problema sistémico que debe ser atendido urgente e inteligentemente.

Las medidas de austeridad que se están imponiendo en los países europeos bajo el liderazgo de Angela Merkel están siendo criticadas por muchos expertos, quienes no consideran que ese sea el camino para salir de la crisis, ¿qué opina usted de estas medidas y, en general, del rumbo que está siguiendo Europa para reponerse?

La problemática europea no puede disociarse de la global, pues en el fondo  se encuentra la política económica que se ha venido aplicando por doquier desde el fin dela GuerraFría, que ha tendido a privilegiar lo económico sobre lo social, y a los grandes intereses corporativos sobre los de los ciudadanos. Por ello, muchos han criticado que la principal herramienta que se esté aplicando, bajo el liderazgo de Alemania y del Fondo Monetario Internacional,  sea la del ajuste y una austeridad sin cortapisas, que si bien en el corto plazo puede mejorar el desempeño macroeconómico de esas naciones, inevitablemente –como ya lo estamos viendo- agudizará las tensiones sociales y el malestar de la población.

Podemos imaginar la magnitud del problema actual cuando hablamos, por ejemplo, de una nación como Grecia, con poco más de 11 millones de habitantes, que para el año en curso tiene una deuda acumulada de más de 500 mil millones de dólares. Simple y sencillamente su deuda es impagable a pesar de todas las medidas de austeridad y de los recortes presupuestales que se apliquen. ¿Quién es el responsable de ese descomunal problema? En primer lugar los últimos gobernantes griegos que endeudaron a su país mucho más allá de sus capacidades económicas reales. Pero también la responsabilidad es de los bancos, que alegremente prestaron semejantes cantidades a un país tan pequeño, así como de las autoridades dela UniónEuropeay del Banco Central Europeo, que por años toleraron  dicho endeudamiento a pesar de que, también desde hace años, muchos habían  venido advirtiendo sobre los enormes riesgos que se estaban corriendo. Ante este panorama, los bancos prestatarios han utilizado toda su influencia para que la carga del rescate recaiga únicamente sobre los hombros de los griegos y así ellos no pierdan sus cuantiosas inversiones y los dividendos de las mismas. Como bien se ha dicho, una de las grandes deficiencias dela UEes que se ha construido más una “sociedad de mercaderes” que de “ciudadanos”, y que tiene un serio “déficit democrático”, puesto que son unos cuantos los que toman las grandes decisiones en perjuicio de “el bien común” que debe privar en la democracia.

Una de las consecuencias más notables de esta crisis ha sido el surgimiento del llamado movimiento de “los indignados”, jóvenes con una gran desilusión respecto a su futuro por fenómenos como el desempleo, desconfianza en la clase política, ausencia de grandes liderazgos o la supervivencia económica.

Uno de los grandes pilares dela UniónEuropeaha sido el del Estado de bienestar, pero en   años recientes ha sufrido un serio embate ante la insistencia en dejar la economía en manos de las “fuerzas del mercado”, lo que en realidad ha significado dejarla en manos de los grandes intereses corporativos, cuyas ganancias han aumentado exponencialmente al tiempo que el nivel de vida de vastos sectores de la población -como el de los desempleados o “parados”- se ha deteriorado sensiblemente. Esto se replica a nivel mundial, haciendo que nuestro planeta sea, hoy día, un lugar de pocos multimillonarios, y muchos millones de pobres.

Por ello, evidentemente resulta indispensable repensar la política económica para que esté al servicio del ser humano y no del capital, para que lo social vuelva a ser un componente central de la acción gubernamental y empresarial, y para que podamos vivir en un mundo más seguro y estable. Lo anterior es imperativo, no solo por cuestiones  fundamentales  de ética, de moral, de religión y de justicia, en suma de valores, sino también por meros razonamientos prácticos, como vivir en un mundo más pacífico. La historia nos demuestra, fehaciente y trágicamente, que las situaciones negativas como las que estamos viviendo, no son eternas, y el movimiento de los indignados ya es una  señal de que el estado de cosas existente no se puede prologar por más tiempo.

Pasando de la esfera mundial a la nacional, México será en junio la sede de la próxima reunión del G-20, ¿qué impacto prevé que tenga este encuentro?

En las reuniones del Grupo de los 20 no se han logrado avances sustanciales. Las razones son varias, pero yo destacaría la falta de una decidida voluntad política para implementar los radicales cambios de fondo que el desgastado y anacrónico sistema económico imperante requiere. Por lo anterior, es muy difícil pensar que la próxima reunión sea diferente. También cabría agregar que como el encuentro se va a llevar a cabo en los momentos en que algunos miembros del grupo concluyen su mandato, como los presidentes de EUA, Francia y México, éstos no desearán asumir posiciones que puedan no ser del agrado de los potenciales contribuyentes de sus respectivas campañas electorales o de los candidatos de sus partidos políticos. Consecuentemente, es de esperarse que la reunión sea más un mero acontecimiento mediático, que el eficaz promotor de los grandes cambios que urgentemente requerimos.

Ante el nuevo orden mundial que parece estar surgiendo ¿puede aspirar México a convertirse en una potencia emergente al nivel de los países que componen el llamado BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica)?

La cuestión de la violencia  explicablemente ha dañado enormemente la imagen del país en el extranjero y ha perjudicado el flujo de las inversiones y del turismo. Lo anterior, aunado a otros de nuestros problemas como las serias deficiencias de nuestras políticas económicas y sociales, ha impedido que México ocupe en el escenario internacional el lugar que detentan otras naciones con un nivel de desarrollo similar que conforman el grupo de los BRICS, que están llamadas a convertirse en los próximos años en potencias económicas de primer nivel. Baste señalar, a guisa de ejemplo, que en los últimos años Brasil logró que varios millones de sus habitantes dejaran de ser pobres y se incorporaran a la clase media. En este caso, nuevamente debemos preguntarnos que han hecho esas naciones para lograr los niveles de superación que hoy día han alcanzado, y que hemos estado haciendo nosotros para haber retrocedido tan lastimosamente.

Dejando de lado la economía para pasar a un tópico más “amable”, sabemos de su debilidad por las artes y la cultura, algo que tradicionalmente ha estado muy ligado al mundo diplomático. ¿En qué consiste o cómo se refleja esa relación entre cultura y política exterior?

La actividad diplomática se relaciona directa y estrechamente con la cultura puesto que, por una parte, el diplomático necesariamente tiene que entrar en contacto y entender otras culturas y, por la otra, tiene la responsabilidad de promover en el exterior la cultura de su propio país. En las teorías de las relaciones exteriores se considera que los países tienen dos tipos de poder para promover y hacer avanzar  sus intereses frente a los demás miembros de la comunidad internacional, a saber; el poder “duro” y el poder “suave”.  El duro obviamente es su poderío económico y militar, y el suave es fundamentalmente la cultura y la imagen.

¿Nos podría contar de cómo se ha dado esto en su propia experiencia como diplomático?

En el caso de México, su gran y variada riqueza cultural siempre ha sido una gran palanca de apoyo para la actividad diplomática, de manera que el ser escritor y pintor me facilitó enormemente mis responsabilidades como diplomático. Por solo citar un ejemplo, cuando fui embajador en Dinamarca, el haber creado el Instituto Cultural Mexicano en Copenhague, el haber organizado varias exposiciones de mis pinturas, y el haber publicado en español las memorias que escribió un joven aristócrata danés que acompañó a Maximiliano de Habsburgo en su efímera aventura imperial mexicana, me abrieron muchas puertas y me permitieron ganar simpatías en los medios políticos, empresariales, culturales, académicos, en la prensa, la televisión, etc. Con gran aprecio recuerdo que, cuando terminé mi misión en ese país escandinavo y me despedí de la ReinaMargarita(que también es pintora), la soberana me dijo gentilmente: “me permito recomendarle que no deje de pintar”.

 *Si quieres leer la entrevista completa, no te pierdas el nuevo número de la revista Integra: 

http://issuu.com/revista-integra/docs/integra-15

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