Inicio > Derechos Humanos > Benedicto XVI en América

Benedicto XVI en América

Por Valeria López, coordinadora del Centro Anáhuac Sur en Derechos Humanos, para el periódico La Razón

Dos paradas escogió el papa Benedicto XVI para esta visita a América: México y Cuba. Escenarios política y religiosos distintos, pero con un punto de encuentro común: ambos necesitados de esperanza y de rumbo.

Para los cubanos y para los mexicanos, los últimos días, han sido duros y con un destino poco claro. Para Cuba, una dictadura caduca, pero que no cede y, para México, una democracia incipiente, han creado las condiciones suficientes para desesperar hasta al más ingenuo de los habitantes.

La Iglesia está en la historia aunque sea transhistórica. Y por ello no puede ser ajena a las condiciones específicas de sus fieles. El papa Benedicto XVI lo sabe y ha querido acompañar a los católicos mexicanos y a los católicos cubanos en esta visita.

Más allá de las especulaciones políticas, la deferencia es importante para buena parte de los ciudadanos de ambos pueblos.

En pleno siglo XXI, es difícil negar el derecho a la libertad religiosa.

Sin estruendo y sin grandes vociferaciones, no hubo dispendio mediático, el papa Benedicto XVI fue contundente en su visita a México.

El país se encuentra desgarrado por la violencia pero no hay que olvidar que el bien siempre puede más que el mal. El Papa instó a los mexicanos a no perder la esperanza; y el Santo Padre tiene razón.

En medio de los días ensangrentados y violentos que acompañan al país, no hay mucho espacio para el optimismo pero —en realidad— es lo único que nos queda. Confiar en que el bien social terminará por acompañar a las libertades de los ciudadanos mexicanos —fieles o no—.

Porque hay que aceptarlo: lo que no pueden ni los medios ni los políticos mexicanos, el Papa lo consigue. Reunió en el mismo sitio a los cuatro precandidatos mexicanos a la presidencia de la república.

La visita a Cuba comenzó con una provocación: nada más al pisar la isla, el Papa se refirió a los presos cubanos. Tema sensible para el mundo pero más para Raúl Castro, quien ha continuado, en términos generales, con los métodos y las estrategias de su hermano Fidel.

¿Qué extrañé de esta visita? Un par de reuniones; una con la disidencia cubana y otra con los agraviados por la pederastia.

No como respuesta a las exigencias de los medios —que cotidianamente olvidan que no son fiscales— sino como un signo que sirva de guía a los católicos.

Los fieles necesitamos oír, nuevamente, de viva voz del Papa su postura, sus condolencias, sus disculpas o su perspectiva: ¡lo que sea! Pero este vacío de silencio da pie a especulaciones y dudas que ensombrecen una visita que debió ser toda alegría.

politicaltriage.razon@gmail.com

Categorías:Derechos Humanos
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: