Inicio > Negocios > Pasión por emprender

Pasión por emprender

¿Qué tienen en común Cristobal Colón y Steve Jobs? Que en sus respectivos momentos históricos y ámbitos de acción, a ambos los guió el espíritu emprendedor para iniciar un camino que nadie antes había tomado, y trascender. Y es que, aunque es recurrente la frase hecha de que “ya todo está inventando”, no es cierto. Lo demuestran tantos nuevos negocios que constantemente tratan de abrirse paso con propuestas novedosas o bien con conceptos ya conocidos, pero actualizados o diferenciados. Esto se lo debemos a los emprendedores, quienes en la actualidad se encuentran por un lado con clientes cada vez más informados, críticos y exigentes, y por otro con un abanico enorme de posibilidades gracias a las nuevas tecnologías y a las tendencias de globalización.

En la Universidad Anáhuac México Sur el espíritu emprendedor se ha hecho siempre evidente en muchos alumnos y egresados. Se trata de una de las señas de identidad más marcadas de nuestra comunidad universitaria. Es por ello que en este número nos adentrarnos en este apasionante mundo a través de experiencias en primera persona de egresados de muy diverso perfil y circunstancias que se han convertido en emprendedores. Además, te presentamos la visión de dos expertos, también egresados, que, desde las perspectivas universitaria y empresarial, nos ofrecen su visión sobre el tema.  

La motivación

¿Qué impulsa a una persona a convertirse en emprendedor?, ¿qué hace que se tome la decisión? Por ejemplo, para Adrián Rojo y Santiago Vera, arquitectos, y para Andrea Vargas, diseñadora, la motivación fue el deseo de libertad para expresar su creatividad y conocimientos, pues como empleados en marcas ya muy establecidas esto se dificulta porque se suele seguir siempre una misma línea, la del propietario de la firma. Por su parte, para Andrea García-Rojas, que tiene una empresa de animación de fiestas infantiles, fue fundamental su paso por la Universidad y las enseñanzas que recibió en este sentido.

Para otros la tradición familiar cobra mucha importancia. Es el caso de Joaquín Valle, quien se desempeña en el ámbito de la restauración y los servicios turísticos: algo me viene de sangre, mis abuelos –tanto paterno como materno- emigraron de España a México y uno puso una lonchería en el centro histórico y otro la tradicional cantina en la Avenida Chapultepec. Mi padre fue empresario hotelero y yo creo que heredé la afición por el servicio”. Es la misma situación de Alejandra Chapela, que se dedica a la exportación, pues además de estudiar administración internacional, cuenta en su familia con dos antecedentes muy claros, una agencia aduanal y una empresa dedicada a la fabricación y exportación de artesanía mexicana.

Aunque también con una herencia familiar como trasfondo, a los hermanos Vidal, Ernesto, Christian y Patrick, fue la necesidad -“afortunadamente nadie le dio trabajo a Ernesto”, explica Christian -, lo que los empujó a emprender en la industria de los muebles, un mundo que conocen muy bien desde su infancia ya que su papá fundó su propia fabrica mueblera. También circunstancial fue la decisión de abrir su propia empresa de Joaquín Angulo, actuario, cuando se mudó con su familia del DF, donde trabajaba, a Querétaro, pues “no era plan estar con ellos sólo de viernes en la noche a domingo”.    

De la idea a la realidad

Una vez tomada la decisión de ser emprendedor toca dar forma a la idea y hacerla realidad. Es ahí donde, por diversos motivos, muchos proyectos se quedan simplemente en eso. En el caso de Ernesto Vidal, creó Ingenia Muebles con una inversión de 50 mil pesos que tenía en una tarjeta de crédito y 84 mil pesos de un crédito personal, y vendiendo vía web, donde sólo se requiere de una cámara de fotos, una computadora y conexión a internet. El primer espacio físico fue un taller de 100 metros. Hoy, apenas 4 años después, cuentan con 14 mil metros para la producción y distribución, y esperan cerrar el año con 25 mil.

Para Joaquín Valle ésta es la etapa más difícil, principalmente transmitir confianza en el proyecto y obtener financiamiento, y afirma que el trabajo duro es la clave para subsistir y no convertirse en una estadística más de negocios que cierran en sus primeros años de vida: “dicen que los negocios son 90% de inspiración y 10% de transpiración, la realidad es que después de la inspiración llega el trabajo fuerte, no hay crisis que aguante 16 horas de trabajo diario”.

A Adrián y Santiago, el hecho de ser jóvenes y no tener grandes compromisos personales como una familia que dependa de ellos les hizo arriesgarse sin mayor temor a la concreción de su sueño. Para ello optaron por un crédito con el que remodelaron en su totalidad un lugar en San Angel muy agradable y ad hoc, por su estética y ambiente, a la profesión de arquitecto. Una vez ahí su carta de presentación fue la calidad de los trabajos previos con clientes que los recomendaron con conocidos o familiares. Actualmente están desarrollando una página web de la empresa que les ayude a seguir posicionándose.

Un aspecto esencial de este proceso es la investigación de mercado para la toma de decisiones sobre la idoneidad o no de un determinado negocio y en una determinada zona. Al respecto Andrea García-Rojas y su amiga Mari Carmen (animación de fiestas infantiles) lo tuvieron relativamente fácil, ya que su principal referencia fueron sus propias hijas. Una vez que comprobaron que la idea podría tener buena acogida, se dieron a conocer en escuelas por medio de volanteo, corriendo la voz entre amigas y conocidas, y con algunos anuncios en revistas especializadas sobre niños.

Otro punto a considerar, recuerda Andrea Vargas, tedioso pero necesario, es el legal, que incluye registro de marca, alta en hacienda, definición de reparto de capital cuando hay varios socios, delimitación de responsabilidades, logística y finanzas en general, etc.

Las dificultades

 

Ya iniciado el nuevo negocio qué duda cabe que no todo es pan comido, pues constantemente surgen dificultades que hay que saber sortear para lograr la permanencia. Dificultades muy diversas, según cada contexto. Uno de los factores en el que coinciden varios de nuestros egresados consultados es el tiempo, por ejemplo, por falta del mismo, como en el caso de Alejandra, quien compagina su empresa con sus estudios en la Universidad: “ahora no puedo estar todo el día en el negocio como me gustaría y, como sabemos, si descuidamos lo que tenemos lo perdemos”.  

Para Joaquín Angulo, al pasar del DF a Querétaro, lo más difícil ha sido “querer traer una velocidad para incrementar el negocio en forma más rápida que un entorno donde no existe un sentido de urgencia”. Esa misma inquietud por exprimir el tiempo la comparte Andrea Vargas: el tiempo pasa muy rápido y, aunque las cosas se deben hacer paso a paso, hay que aprovechar al máximo cada segundo”. Aunque realmente la mayor dificultad para Andrea no es ésa, sino el hecho de depender de terceros para la realización de ciertas actividades: “eso te limita un poco, pero con paciencia y perseverancia todo se logra”.

Otro factor de dificultad es, en palabras de Joaquín Valle, “hacer que tu concepto sea acogido por los clientes, la credibilidad cuándo no se tienen antecedentes es difícil”. Y es que la juventud es en ocasiones un hándicap, como ocurre con Adrián y Santi, quienes explican lo frustrante que es que “mucha gente quiere bajar el costo de tus servicios profesionales o inclusive buscar propuestas gratuitas, por ser jóvenes o estar empezando”.

Por su parte, para Ernesto, Christian y Patrick Vidal, quienes han innovado la industria de los muebles al venderlos por internet, lo más difícil, como suele ocurrir con las ideas diferentes,  ha sido convencerse de que sí se puede cuando todo el mundo te dice que no: “a nosotros en todo nuestro proceso nos han dicho que lo que estábamos haciendo era imposible, y hoy esto es lo que hemos logrado contra todos los pronósticos”.

Atributos de un buen emprendedor

Al preguntarle a nuestros egresados qué creen que debe caracterizar a un buen emprendedor, se repiten algunos atributos como entusiasmo, voluntad, imaginación, visión, carácter, paciencia, pasión por el proyecto, disciplina, tolerancia a la frustración y a situaciones de estrés, persistencia, conocimiento del mercado, etc.

Los hermanos Vidal hacen especial hincapié en tres aspectos: estar dispuesto a sacrificar –“en un principio trabajábamos de lunes a domingo, 18 horas al día, incluidas nuestras familias apoyándonos”; aprender de las buenas y malas experiencias –“sobre todo de las malas, para evitar que vuelvan a suceder”-; y adaptabilidad a los cambios, “es muy difícil hacer un plan de negocios y no moverte de él, ya que tienes que ir tomando las oportunidades que se presentan. Nosotros, de hecho, no tuvimos plan de negocios, simplemente aprovechamos las oportunidades”. Con esta última idea coincide Joaquín Valle, al comentar que “si tuviera que escoger una sola cualidad sería la facilidad de poder adaptarse a situaciones adversas y cambiantes del mercado”.

Para Alejandra y Joaquín Angulo, tener claridad en las metas y bien definido el proyecto es esencial: “hay que estar convencido que lo que va a hacer uno en verdad aportará valor, ya sea por la innovación de lo que la empresa hace o por la mejora sustancial en los procesos para el cliente del mercado que decidió atender y que tiene valuado en su potencial”, dice Joaquín.

Por último, Santi y Adrián ponen especial énfasis en las relaciones humanas: “es muy importante tener una buena capacidad de relacionarse con las personas, además de saber escucharlas y ser muy perceptivo en lo que necesitan”.

¡Anímate!

La entrevista sobre la aventura de ser emprendedor cerraba con una pregunta muy concreta: ¿lo aconsejan? La respuesta, pese a todas las dificultades y preocupaciones que pueda traer consigo, fue unánime, sí.

Para animarte a seguir sus pasos, nos compartieron algunos tips: por ejemplo, acercarse a gente con experiencia en otros campos (administración, contabilidad, etc.) para que te asesoren; si se van a tener socios, conocerlos muy bien, tener plena confianza en ellos y cuidar siempre que haya mucha transparencia en la relación laboral; de preferencia, emprender en un área de la que se tengan conocimientos o se sea experto; y, sobre todo, ser consciente que, más incluso que las circunstancias externas, es uno mismo, el emprendedor, el que hace la diferencia para que las cosas sucedan.

 

 

Categorías:Negocios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: