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Valorando pinturas y relieves

Valorando pinturas y relieves

Por Jessica Velasco Soto, alumna de Psicología

Hoy quisiera detenerme para reflexionar, admirar y reconocer la belleza de las cosas que nos rodean. ¿Cuántas veces te levantas, te arreglas y sales corriendo hacia tu trabajo o escuela?, ¿Cuántas veces valoras lo que tienes, lo que has vivido y sobre todo… lo que eres?
Quiero invitarte a hacer un recorrido por el mundo, y para ello quisiera compararlo con un museo de arte. Supongamos que el mundo es el Museo de Louvre (París) o el Museo del Prado (Madrid). En él hay diversas salas: la referente a las galaxias y al espacio sideral, la que señala la diversidad de especies animales, en otra hayamos los diferentes tipos de hábitats y en otra encontramos a la especie humana.
La primera sala es increíble: hay estrellas, planetas, satélites, cometas, meteoros, polvo cósmico… ¡cómo disfrutamos un cielo despejado y cuajado de estrellas! Los científicos examinan e indagan la gran variedad de astros, los evalúan y crean leyes. Toda una sala para disfrutarla.
La segunda sala tiene diferentes cuadros sobre especies animales: mamíferos, reptiles, aves, animales acuáticos, incluso animales extintos… cuantos seres tan diversos, algunos tienen similitudes, pero cada uno tiene su peculiaridad. En esta sala sucede un fenómeno especial: hay grupos de personas protegiendo los cuadros, las pinturas y los óleos de los animales; algunos afirman que cada raza es especial; otros abogan por sus derechos; incluso existen asociaciones para defenderlos. ¿Son tan valiosos estos cuadros? No cabe duda que son increíbles, y han de ser cuidados de manera especial; por ello hay un administrador para dichas pinturas, pero claro, el mantenimiento se sustenta en el tipo de la obra. No podemos cuidarlos como si fueran de oro fino. No hay que sobrevalorar, ni minusvalorar, todo ha de ser tratado en su justo valor.
La tercera sala está integrada por escultoras y relieves. Aquí encontramos diversas clases: las que se refieren a zonas polares, bosques, montañas, praderas, desiertos, selvas… en fin… tantos hábitats que albergan a diversos seres. Cada una tiene su clima, su vegetación y sus especies; existen relieves hundidos, bajorrelieves, altorrelieves, medios bultos y bultos redondos. Ni Miguel Ángel, en su mejor época, pudo haber esculpido obras tan fantásticas.
La cuarta sala es mi favorita, es la que se refiere a la especie humana. Aquí hay obras de todo tipo: niños, ancianos, bebés, adolescentes, jóvenes, artistas, estudiantes, obreros, soldados, comerciantes, en fin… toda una serie de pinturas que se refieren a la persona humana.
Si vamos a la época renacentista podemos encontrar obras de Botticelli, Rafael, Miguel Ángel, Tintoretto, Leonardo de Vinci, Van Eyck, Durero. Obras famosas como: “La Gioconda”, “La Escuela de Atenas”, y la escultura del “Moisés”, en fin… trabajos impregnados de humanismo.
Si asistimos a los cuadros barrocos: podemos distinguir la técnica del claroscuro, el naturalismo y los contrastes; artistas de ésta época son: Caravaggio, La Tour, Rembrandt, Ribera, Zurbarán, Velázquez, Murillo. Éstas obras están llenas de vida, podemos mencionar: “La lección de anatomía del doctor Tulp”, “La Ronda de Noche”, “El Regreso del Hijo Pródigo”, “Gallegas en la ventana”, “Las Meninas” o “La Fragua de Vulcano”. Todas estas obras, también impregnadas de valores humanos que expresan paz y armonía entre las formas y los fondos. Los rostros en los retratos son alegres, pacíficos y serenos.
Pero si acudimos a la época impresionista encontramos un contraste impresionante en los estilos y en la forma de las pinturas. Aquí localizamos artistas como: Van Gogh, Claude Monet, Pisarro, Sorolla, entre otros. Algunas obras conocidas son: “El pescador herido”, “La estación de Saint-Lazare” y “Retrato del Dr. Gachet”. Estas obras expresan la realidad de la época. Las formas no son bien definidas, los temas señalan las situaciones sociales con graves problemas, situaciones de vacío y angustia.
Esta sala está un poco olvidada, los espectadores están confundidos, no saben cómo valorar la obra de la persona humana, ¿Porqué esta sala es especial?, ¿Existe alguna diferencia entre ésta sala y la segunda?, ¿Por qué preocuparnos por la falta de valores o el sin sentido de algunas obras?, En definitiva, ¿Por qué proteger al hombre?
Como decía, el tema de esta sala es la persona humana, y para aclarar estas dudas, partiremos por la definición de persona. Boecio la define como: “Sustancia individual de naturaleza racional”. Es decir, sustancia porque existe en sí mismo, y no es accidente. Individual porque es única, porque su materia le hace ser esa persona y no otra. Y de naturaleza racional porque el hombre es capaz de conocer y aprender.
Definir lo que somos no es fácil. Tan sólo recuerda, ¿Qué tan difícil es conocer un objeto o un lugar?, ¿No es más complejo, conocerse así mismo? Esto sucede porque el hombre es un “ser frontera, ser paradójico, ser misterioso, todo ello es plenamente verdadero cuando nos referimos al ser humano. Gracias a su dimensión material las pulsiones más elementales están presentes en él, al igual que los condicionamientos debidos a la materia física, a la edad, a la sexualidad, a las condiciones sociales, económicas, psicológicas e incluso climatológicas que le rodean; gracias a su dimensión espiritual, por el contrario, el hombre es capaz de “tomar en sus manos las riendas de su destino”, pues por su libertad es consciente de sí mismo y se abre a los amplios horizontes de la verdad, el bien y la belleza. Pero se abre a ellos a partir de un lugar y un momento determinados”. ¡La persona es realmente una pintura interesante!
Pero, ¿Estos cuadros son valiosos?, ¿Qué es lo que hace de esta sala un lugar especial?, ¿Qué es lo que define “la dignidad de la persona”?
“La palabra latina “dignitas”, de la raíz “dignus”, no sólo significa una grandeza y excelencia por las que el portador de esta cualidad se distingue y destaca entre los demás, sino también denota merecimiento de un cierto tipo de trato. Así la dignidad se puede definir como una excelencia que merece respeto o estima” .
Para conocer el fundamento de la dignidad de la persona, “basta reconocer en ella la inteligencia y la voluntad que la diferencian de cualquier animal. Así, partiendo de la naturaleza del hombre, se puede construir el edificio sólido de la dignidad de la persona humana” .
Es decir, todo ser humano posee dos facultades que lo hace ser persona: su inteligencia, capacidad para conocer la verdad y su voluntad, capacidad de autodeterminación. “Así como el ente está abierto al absoluto, la inteligencia del hombre se abre también a ese infinito que en el deseo de conocer. Por eso no nos conformamos con saber lo relativo a los entes finitos, queremos descubrir lo que concierne al absoluto. Anhelamos descubrir las realidades que se encuentran más allá del aquí y ahora. Porque, en definitiva, el hombre, la persona humana, ha nacido para la trascendencia, para el absoluto. En el campo de la voluntad nos ocurre lo mismo. No podemos saciar nuestra hambre de felicidad con algunas cosas pequeñas. Buscamos cada vez más. Así, cuando conseguimos una bicicleta, queremos una moto. Con el tiempo lluvioso pensamos en lo formidable de un coche (…) Y aún no hemos logrado la felicidad plena. Todavía queda algo en nuestro corazón que no se puede llenar, es un pozo sin fondo. El objeto al que tiende el hombre se encuentra en la plenitud” .
Al ver algunas pinturas actuales, podemos darnos cuenta de la tristeza y del sufrimiento que experimentan algunos seres humanos. En los últimos siglos han existido guerras y sucesos que han aniquilado sus derechos. El hombre de hoy sufre en su dignidad. Hay muchas causas que generan el problema de este abuso. Pero la raíz principal está en el desconocimiento de la esencia del hombre.
Todos sabemos que para defender algo, primero es necesario, conocerlo, valorarlo, apreciarlo. Te invito por ello a conocer esta maravillosa obra maestra que es la persona humana. ¡Qué increíbles seres encontramos en la sala cuatro!, Algunos artistas han tratado de copiar su belleza, pero solo el Primer Artesano ha creado seres con tanta originalidad, belleza, trascendencia. A cada uno lo ha hecho único, especial, irrepetible. Por esta razón, mi sala favorita del museo del mundo, es la número cuatro.
Categorías:Derechos Humanos
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