Inicio > Logística y Negocios Internacionales > El costo de la logística verde

El costo de la logística verde

Por Mtra. Magda Briones, Coordinadora Maestría en Logística y Negocios Internacionales de la Universidad Anáhuac Sur
En la última década activistas, gobiernos y empresas, a través de los medios y diversos foros, han venido presionando para concientizar a la población sobre la importancia del cuidado de la ecología.  Después de siglos de intensa actividad industrial, la degradación infligida a varios ecosistemas, exige una respuesta de la sociedad hacia nuestro planeta. 
Se ha hecho énfasis en que esta preocupación por cuidar nuestro mundo no se trata de una simple moda o “capricho verde” sino una auténtica cuestión de supervivencia.  ¿Cuál es el papel de la logística ante el reto de esta corriente ambientalista?
A algunos empresarios podría parecerles que este nuevo movimiento sólo implica mayores costos dentro de la cadena de suministros y por lo tanto ven con terrror invertir en estos procesos.  Por el otro lado, el cliente no estaría dispuesto a pagar  los posibles costos extras por tener prácticas ambientalmente amigables ya que al final de cuentas el cliente no ve los costos incurridos en una cadena de valor, sólo le importa el precio final, calidad y tiempo de entrega.
Si al hablar de logística verde, se sugieren mayores costos tanto para oferentes como para demandantes, ¿existen incentivos para cambiar las prácticas establecidas hacia procesos ambientalmente más amigables? ¿las empresas estaría dispuesta a absorber el costo? ¿la sociedad querría pagar más por productos que no afecten a nuestro medio ambiente?.
En un principio, la logística verde parecería no tener sentido.  Además cambiar los procesos de una cadena de valor a una cadena de valor verde afectaría no sólo a los costos en sí, sino además se podrían ver perjudicados los tiempos de entrega y la calidad de los productos.
Es necesario precisar que los aparentes ahorros en costos empresariales implican mayores costos sociales que además pueden no ser tangibles en el corto plazo.  Un cliente no ve al momento de consumir todos los procesos implicados en la cadena de valor, sea ésta verde o no.  El cliente sólo ve el costo final y la calidad.  Sin embargo, como miembro de una sociedad, podría estar reduciendo su utilidad a largo plazo.
Entonces ¿quién debe absorber los costos de la logística verde?  La propuesta es responsabilizar a todos los agentes afectados: empresas, gobiernos, clientes y organismos internacionales.
Las empresas son las primeras unidades que deben absorber el costo de hacer verdes sus cadenas de valor.  Evidentemente en conjunto con sus proveedores y sus distribuidores, los dos procesos mas importantes en dónde se podría hacer conciencia  es en  el transporte de carga y el manejo de materiales pues son los procesos que pueden volverse más eficientes en términos de emisión de gases.  Una vez más, debe ser visto no sólo como una inversión, sino como una inversión de alta rentabilidad social y a largo plazo.
Los gobiernos deben fomentar la logística verde cumpliendo su papel de guardianes del bienestar futuro de la sociedad.  El gobierno es el árbitro que debe decidir sobre la transformación de costos privados en sociales y viceversa.
Por su parte, los clientes deben también asumir su responsabilidad mediante el consumo de bienes y servicios amigables con el medio ambiente pues son parte final de la cadena de valor.  Además, a cambio de su mayor involucramiento,  es necesario garantizar al comprador que lo que está consumiendo realmente viene de procesos “verdes” pues no olvidemos que el consumidor no ve hacia el interior de la cadena.
Por último, los organismos internacionales, dada la naturaleza global de la logística, también deben tener peso en el camino hacia la logística verde.  Los procesos de muchas cadenas de valor están actualmente ubicados a través de varias fronteras por lo que su coordinación y ordenamiento no puede caer en las manos de un sólo gobierno.
Si  el mundo de los negocios pudiera ver a las cadenas de valor verdes no como gasto si no como inversión vería que se generarían los siguientes beneficios en un largo plazo:
1.       Recuperación y acumulación de energía
2.       Menores costos logísticos operativos
3.       Beneficios impositivos (Deducciones/Multas), Regulaciones / Normatividad
4.       Creación de una conciencia individual y colectiva
5.       Reducción de emisiones de dióxido y monóxido de carbono
6.       Favorecimiento del medio ambiente (directa o indirectamente)
7.       Creación de instalaciones energéticamente eficientes:
8.      Renovación de la flota vehicular con vehículos híbridos, de biogás y eléctricos, permiten reducir los gases de efecto invernadero entre un 15% y 100%.
9.      Utilización de sistema de comunicación GPS, sistemas de información geográfica y ruteo en tiempo real (evaluación de la densidad del tránsito) para mejorar la planeación de las rutas.
10.   Nuevas ideas ecológicas  si se le da al personal capacitación  y sistema de incentivos para gratificarlas.
11.    Desarrollo en conjunto con los clientes estrategias para procesos ecológicos.
12.   Desarrollo en conjunto con los proveedores para crear estrategias en los procesos verdes
13.   Desarrollo en conjunto con los distribuidores para ahorrar costos es esta nueva tendencia.
Las externalidades generadas por la creación de cadenas de valor verdes benefician a todos los miembros de la sociedad y a todos los agentes que forman los eslabones de las mismas y además aseguran nuestra supervivencia a largo plazo.  No se trata de un simple “capricho verde” sino de una inversión rentable.
 
  1. Gabriel Pérez Guzmán
    marzo 27, 2011 a las 2:18 am

    Gabriel Pérez Guzmán aspirante al Doctorado en Administración.
    Magda, considero que el problema no está en el supuesto costo adicional, sino en que en realidad usualmenteno se le ve como una alternativa verde y si en cambio como una forma de cobrarle más al cliente. Usualmente el cliente no es tonto y de inmediato descubre que se le dicen mentiras. Mientras no cambiemos la mentalidad y pensemos en ofrecer algo competitivo tanto en costos economicos como ambientales, no podremos ver un avance real en esta tendencia verde.

    Aquí yo pongo como analogía lo siguiente: Las tiendas departamentales venden ciertos artículos a un precio más elevado que los supermercados y las miscelaneas y esos artículos se venden y muy bien ¿por qué? porque la tienda departamental supo hacer que su cliente le de valor a dicho producto. Considero que en el caso de las logísticas verdes se puede y debe hacer lo mismo, pero hablando con la verdad y no tratando de verle la cara al cliente.

    Saludos.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: